Una vida da para mucho

Así, lo constatamos el pasado miércoles, en la primera sesión del club de lectura, hablando de Coto vedado de Juan Goytisolo, pues, si la vida de cualquier persona es compleja y con aristas, la de este escritor barcelonés aún más, pues vivió la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista; perdió prematuramente a su madre; sufrió abusos, cuando era niño, por parte de un familiar cercano; y tenía una sexualidad ambigua, que le costó mucho tiempo aceptar.

En la presentación del mismo nos demoramos, como nunca lo habíamos hecho, pues todos los asistentes aportamos nuestro granito de arena. Juan Goytisolo nació en 1931 y era el tercero de cuatro hijos de un matrimonio de clase media. Pronto, con tan solo siete años, conoció las consecuencias de la Guerra Civil, muy especialmente, la muerte de su madre, Julia Gay, en un bombardeo de la aviación italiana. Estudió en dos colegios religiosos: el los jesuitas de Sarriá y en los hermanos de la Doctrina Cristiana, experiencia que considera muy negativa para él. En 1948 ingresó en la Universidad de Barcelona, donde comienza la carrera de Derecho con la intención de convertirse en diplomático, aunque nunca la acabará. Durante esta época descubre la literatura contemporánea y manifiesta, de forma inequívoca, su ateísmo.

En uno de sus viajes a París, conoce a Monique Lange, con la que compartirá buena parte de su vida. En 1956, constreñido como escritor y como persona por la dictadura franquista, se instala en la capital francesa, donde comienza a trabajar como asesor literario de la editorial Gallimard. Después, guiado por su espíritu nómada, residirá en diferentes lugares fuera de España: California, Boston, Nueva York, Tánger, Marrakech… Desde la muerte de su mujer, Monique Langue, en 1996, fija su residencia en esta última ciudad.

En 2012 Juan Goytisolo afirmó que dejaba la narrativa para siempre: “Es definitivo. No tengo nada que decir y es mejor que me calle. No escribo para ganar dinero ni al dictado de los editores”. Dos años después, pensó en la eutanasia, a causa de su deterioro físico y también porque no quería malgastar el poco dinero que le quedaba en tratamientos médicos costosos, en lugar de destinarlo a que pudieran estudiar sus tres ahijados. La concesión del Premio Cervantes, dotado con 120.000 euros, impidió que hiciera uso de ella.

Falleció el 4 de junio de 2017 en Marrakesh, Marruecos, a los 86 años de edad. Fue enterrado en el cementerio civil de Larache. A su lado se encuentra la tumba del escritor Jean Genet, fallecido en 1986.13 En la ceremonia tomó la palabra, entre otras personas, su traductora al francés, Aline Schulman, que citó unos versos de Federico García Lorca: “Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace, / un español tan claro y tan rico en aventuras”. Nunca mejor traídas estas palabras.

A grandes rasgos, se distinguen dos etapas en su producción literaria:

Etapa de realismo social, que se caracteriza por que, a través de la obra literaria, se pretende la transformación de una sociedad injusta (“la poesía es un arma cargada de futuro” escribirá Gabriel Celaya), y por que se dirige a un público lo más amplio posible (“a la inmensa mayoría” dirá Blas de Otero). Esto supone escribir con sencillez y realismo, supeditando la forma al contenido.

Pertenecen a esta etapa: su novela Juegos de manos (1954), donde un grupo de jóvenes de clase burguesa juegan a ser revolucionarios; y los libros de viaje Campos de Níjar (1959), en el que se mezcla la emoción ante la belleza del paisaje con la descripción de la miseria de sus habitantes; y La chanca (1962), donde refleja la brutal problemática tercermundista de este barrio de cuevas y chabolas de Almería: el subdesarrollo, el analfabetismo, la injusticia social, la resignación, la violencia institucionalizada de la Guardia Civil.

Etapa de madurez, que se inicia con Señas de identidad (1966) y que se caracteriza por una serie de rasgos formales, que suponen la superación de las limitaciones del realismo social: el uso de diferentes personas narrativas, el abandono de signos de puntuación, la inclusión de poemas en prosa, las rupturas del orden cronológico, la inclusión de textos ajenos, ya sean literarios o de cualquier otra procedencia (publicidad, radio, discursos oficiales), etc.

Con cada una de las novelas de esta etapa de madurez, entre las que se encuentran Reivindicación del conde don Julián (1970), Juan sin tierra (1975), Makbara (1980) y Paisajes después de la batalla (1982), Goytisolo intenta una propuesta literaria diferente, lo que ocasiona una gran diversidad estilística de su narrativa y con ello una mayor dificultad para el lector. No obstante, hay un elemento común a todas ellas: el rechazo a la España tradicional y conservadora, que con el paso del tiempo, se irá transformando en un rechazo del pensamiento conservador occidental y de los dogmatismos políticos y religiosos.

A estas novelas hay que añadir dos libros de memorias: Coto vedado (1985) y En los reinos de taifa (1986) y numerosos artículos y reportajes periodísticos, publicados sobre todo en el diario El País.

Entre todos los reconocimientos que ha recibido, destaca el Premio Cervantes de 2014. Estos son algunos pasajes de su discurso el día de la entrega del mismo, donde podemos apreciar algunos de sus grandes valores humanos:

Su humildad y el rechazo de los halagos:

“Llevo en mí la conciencia de la derrota como un pendón de victoria”, escribe Fernando Pessoa, y coincido enteramente con él. Ser objeto de halagos por la institución literaria me lleva a dudar de mí mismo, ser persona non grata a ojos de ella me reconforta en mi conducta y labor.

Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración.” (…)

Sus reservas ante los nacionalismos:

“Mi instintiva reserva a los nacionalismos de toda índole y sus identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido, me ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionalidad cervantina.” (…)

Su rechazo también de la gloria:

“Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa “exquisita mierda de la gloria” de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo.” (…)

Su conciencia social y solidaridad con los que sufren:

“Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, “deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables” e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.” (…)

Y su no resignación ante la injusticia:

“Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote. Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella. Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia.”

Después de esta extensa y fructífera presentación, donde todos los asistentes intervinimos para aportar algún dato u observación, pasamos al turno de opiniones breves sobre el libro:

Benito comentó que le había interesado sobre todo el personaje de Juan Goytisolo por sus valores humanos. En concreto, se identifica con el sentimiento de culpa por pertenecer a la clase burguesa, que marcó toda su vida. Igualmente, como gran lector del escritor barcelonés, nos recomendó la lectura de otro de sus libros, Carajicomedia, una novela transgresora, escrita en clave humorística, donde habla indirectamente, a través de personajes literarios, de su homosexualidad, y del papel represivo e hipócrita de la iglesia católica.

Carmen valoró, por una parte, desde el punto de vista formal, los cambios en el punto de vista narrativo, y por otra, en cuanto al contenido, la coherencia del autor al contarnos su vida, sin omitir los detalles más escabrosos, y hacer al mismo tiempo un examen de conciencia.

A Víctor, por el contrario, le habían descolocado estos cambios de la voz narradora, aunque admiraba la sinceridad de Juan Goytisolo al escribir sus memorias. También le había interesado la información que proporciona sobre la época franquista y, en particular, las referencias a personajes, como Alberto Oliart, que llegó a ser Ministro de Sanidad en el gobierno de Adolfo Suárez, y sobre el cual él mismo había investigado guiado por la curiosidad.

Clara confesó que este libro de memorias le había emocionado, en primer lugar, por una razón personal: Juan Goytisolo nació en el mismo año que su padre, lo cual le había hecho recordar, durante la lectura, lo que le contaba éste sobre su época. También valoró positivamente la forma impecable en que están escritas.

María, que ya había leído de este autor, cuando estudiaba COU, Señas de identidad, y posteriormente, En los reinos de Taifa, el segundo tomo de sus memorias, manifestó que el libro le había gustado muchísimo. En especial, le había llamado la atención la vida de los intelectuales, que lucharon contra la dictadura franquista, así como los fragmentos escritos en letra cursiva.

Enrique, finalmente, reconoció que el inicio de Coto vedado, cuando Juan Goytisolo se refiere a sus antepasados, y en concreto a su bisabuelo Agustín, que se convirtió en un magnate de la industria azucarera en Cuba, no le había interesado; pero, que, poco a poco, se había sentido atraído por la época: por lo que cuenta sobre los colegios religiosos; sobre el servicio militar; etc. En su opinión el personaje más espiritual e influyente es la madre del autor, que paradójicamente pasó de puntillas por la vida.

Coincidimos en que el título, “Coto vedado”, puede estar relacionado con el mundo marginal que le atrae al autor y con el amor homosexual, pues el término infame de “maricón” suscitaba repulsión en la sociedad de aquella época.

Sobre las variaciones del punto de vista narrativo, comentamos que usa la primera persona para contar su vida, de un modo más o menos objetivo. La segunda, para reflexionar sobre él mismo o sobre algunos acontecimientos que le marcaron especialmente, como el fallecimiento de su padre: “A media noche la enfermera os había convocado a susurros en la habitación: tu padre yacía con los ojos abierto, estertores y jadeos se sucedían a ritmo cada vez más lentos, sus labios apenas boqueaban. Esponjosa irrealidad de unos instantes sin emoción alguna, sensación de desdoblamiento…”. Y la tercera persona, por ejemplo, para marcar distancias con aquel joven presuntuoso y ridículo que fue, cuando estudiaba en la universidad, y en el que ahora, en el momento de escribir sus memorias, no se reconoce.

Hablamos de los siguientes temas:
• La dictadura franquista y la ausencia de libertades, que se refleja en diferentes aspectos: el estado confesional, pues la religión católica condicionaba la vida; la censura, que sufrió personalmente el autor, pues su libro de viajes La Chanca, estuvo prohibido durante años; la persecución de los homosexuales; etc.
• El nomadismo o la falta de raíces de algunas personas, como Juan Goytisolo, que se sienten ciudadanos del mundo y consideran su única patria la lengua castellana: “la relación apasionada con ella fue a partir del día en que, lejos de Cataluña y España, descubrí que era mi patria auténtica y objeto simultáneo de odio y amor”.
• El atraso de los pueblos del Sur de España, con el que el autor toma un primer contacto en el Servicio Militar, cuando habla con jóvenes procedentes de Almería, que le cuentan cómo viven en sus pueblos. Después, acompañado de su mujer, visitará “esta tierra expoliada y exangüe, minas abandonadas, chimeneas en ruina… mujeres de luto, prematuramente gastadas, hombres callados y tristes…”
• Etc.

Finalmente, en cuanto a los personajes, consumimos buena parte del tiempo en departir sobre el propio Juan Goytisolo y las relaciones con su mujer, Monique. Los consideramos como dos personas de mentalidad abierta, que inician una relación no absorbente: “Cada uno de vosotros conservará su libertad y no aspirará a la posesión exclusiva del otro. En tanto permanecéis separados debéis permitiros alegremente pequeñas infidelidades”.

Pero nos planteamos la duda de si el comportamiento de él con ella era ético, al no hablarle abiertamente de su homosexualidad. Para unos es evidente que Monique, una mujer inteligente y conocedora de ese mundo, lo sabía; pero otros, en cambio, no lo vemos tan claro, a tenor de lo que escribe el propio autor en el segundo tomo de sus memorias, donde cuenta las enormes dificultades que tuvo para confesarle por carta su relación con otros hombres y cómo reaccionó ella.

Y así, con este enriquecedor intercambio de opiniones, finalizó la sesión, pasadas las 20:30.

Próxima lectura: El llano en llamas de Pedro Páramo, un libro de cuentos, donde nos ofrece su visión del mundo rural mexicano, habitado por la miseria y recorrido por la violencia. Hablaremos de este libro el 8 de noviembre, miércoles, a las 18 horas.

Guión sobre “Coto vedado”

Guión para la sesión del club de lectura del IES Gran Capitán
(13 de septiembre, miércoles, a las 18 horas, en audiovisuales de la 1ª planta)

1. Presentación del autor en su época

2. Opinión breve sobre el libro

3. Género literario al que pertenece

4. El título: ¿a qué hace referencia?

5. Punto de vista: ¿qué personas narrativas se alternan?, ¿por qué?

6. Estructura:

6.1. Externa
6.2. Interna

7. Espacios donde se desarrolla su vida

8. Tiempo histórico: la república, la guerra civil y la dictadura franquista

9. Temas:

9.1. La guerra civil española: ¿qué consecuencias sociales y familiares tiene?
9.2. La dictadura franquista y la ausencia de libertades: ¿cómo se refleja en el libro?
9.3. Su familia y el sentimiento de culpa: ¿en qué medida condiciona su vida el hecho de pertenecer a una familia burguesa?
9.4. Sus pasiones amorosas y su sexualidad. ¿qué relevancia tienen en su vida?
9.5. La religión y la represión de la sexualidad
9.6. La autocrítica: ¿en qué aspectos se manifiesta?
9.7. Su pasión por la lectura y la escritura: ¿cómo surgen?
9.8. Las lenguas en su vida: el español, el francés, el árabe
9.9. La educación en España en aquella época: la enseñanza de la literatura, las diferencias sociales en los colegios, la universidad
9.10. El atraso de los pueblos del Sur de España

10. Personajes:

10.1. Juan Goytisolo
10.2. Su madre
10.3. Su padre
10.4. Su abuelo Ricardo
10.5. Su hermano José Agustín
10.6. Su hermano Luis
10.7. Su tío Leopoldo
10.8. Su tío Luis
10.9. Lucho
10.10. Monique Lange

11. Estilo
12. Próxima lectura

Fondo y forma

En la sesión de ayer miércoles, revivimos el viejo debate de la distinción entre el fondo y la forma en una obra literaria: unos se centraron en el análisis del contenido, particularmente, en el personaje de Hugo Bayo, a la hora de valorar la novela La vida negociable, mientras que otros nos fijamos más en la forma, es decir, en la expresión verbal de aquel, como si ambos conceptos fueran opuestos, cuando en realidad están interrelacionados. Quizá el calor del debate, siempre saludable en un club de lectura, nos llevó a radicalizar posturas.

En la presentación del autor, nacido en Alburquerque, Badajoz, el 25 de marzo de 1948, leímos unas palabras sobre su niñez: “Mi infancia la pasé en el campo: iba a buscar nidos durante la primavera, iba a grillos, a lagartos, a ranas. Recuerdo que en el mes de septiembre solíamos coger higos y membrillos. La infancia rural a mí me parece maravillosa y me encanta haberla vivido por el continuo contacto que se tiene con la naturaleza. Creo que después de la literatura lo que más amo es la naturaleza. Pienso que la patria del hombre es su infancia porque las experiencias no se olvidan”.

Su familia emigró en 1960 a Madrid; pero su padre, con el que se llevaba muy mal, murió con tan solo 50 años y no tuvo ocasión de ver el éxito como novelista de su hijo. Así, recuerda el propio Landero este episodio y la importancia que tuvo para él: “Cuando murió mi padre algo cambió de un modo brutal en mí, y de pronto cargué con una culpa que, de algún modo sigo cargando, pues yo sé que mi padre se vino a Madrid por mí y sé que le decepcioné. Entonces me di cuenta de que ya no me quedaba tiempo de reparar sus desengaños y las traiciones que le hice”.

En efecto, a partir de ese momento, con solo 15 años, tuvo que trabajar en diversos oficios para costearse, primero, los estudios de bachillerato y, después, los universitarios. A pesar de las dificultades, logró licenciarse en Filología Hispánica en la Universidad Complutense de Madrid. Ejerció como profesor ayudante de Filología Francesa, en esta universidad; también como profesor de Lengua y Literatura Española en un instituto de esta ciudad; y finalmente impartió clases en la Escuela de Arte Dramático, donde se jubiló.

Su primera novela, Juegos de la edad tardía, publicada 1989, fue muy bien acogida por parte de la crítica y el público, y Luis Landero consiguió, gracias a ella, el Premio Nacional de Literatura y el Premio de la Crítica.

Posteriormente, publica Caballeros de fortuna y El mágico aprendiz, novela con la que consigue el Premio Extremadura a la Creación en el año 2000. Dos años más tarde, sale a la luz El guitarrista y, en 2008, queda finalista, en el Premio Nacional de Narrativa Dulce Chacón, con la obra Hoy, Júpiter. Al año siguiente, publicó “Retrato de un hombre inmaduro”. A esta novela le siguen Absolución (2012), El balcón en invierno (2014), que es una obra autobiográfica, y La vida negociable (2017). Todas se han traducido a diferentes lenguas.

Sobre el oficio de novelista, ha dicho lo siguiente: “Todo lo que escribo está marcado por una especie de obsesión hacia las personas vulgares, que lo son sólo en apariencia, porque luego esconden un mundo de sueños y se lanzan a la aventura de trascender su propia existencia. Si tuviera que dar a mis novelas un calificativo, las llamaría existencialistas… Si es que se puede acomodar esa palabra a nuestro tiempo”.

En efecto, sus obras de ficción tratan de personajes soñadores que fracasan; pero que siguen luchando y no se rinden; que mantienen el tipo hasta el final; que tratan de sobrevivir con la mayor dignidad posible. Como Hugo Bayo, protagonista de La vida negociable, que quiso ser actor famoso, aventurero, multimillonario, licenciado universitario, comerciante, y después de aspirar a tanto, acaba condenado a trabajar en una peluquería. Por eso, todas sus novelas destilan una cierta melancolía, que en realidad forma parte de la condición humana. En este sentido, Landero es un escritor cervantino.

En el turno de opiniones sobre La vida negociable, Miguel sostuvo que la novela es triste y fatalista; y su protagonista, Hugo Bayo, le enerva por la maldad que demuestra con sus padres y con su mujer. Carece de dignidad.

También María Jesús y José Manuel manifestaron su repulsión hacia este personaje, sobre todo por el comportamiento cruel que tiene con su “amigo” Marco, al que maltrata injustificadamente.

De la misma opinión era Inés, aunque reconoció que la novela le había enganchado, especialmente la segunda parte de la misma, a partir del momento en que el protagonista marcha voluntario al ejército.

Clara, en cambio, valoró precisamente el carácter antiheroico de Hugo, que lo acercaba a la vida misma, aunque lo alejaba de otros personajes de Luis Landero, como el protagonista de Absolución, Lino, quien, tras una vida errática y llena de insatisfacciones, acaba siendo una hombre feliz. No obstante, reconoció que prefiere leer libros que le alegren la vida.

Benito elogió la técnica narrativa del escritor extremeño y confesó que la historia que se cuenta en esta novela no se le ha olvidado, a pesar de que hace tiempo que la leyó. De las dos partes en que se divide, la primera le parece más dura y la segunda, en cambio, más humorística. Su protagonista no le resulta antipático, sino que refleja la parte más oscura de la naturaleza humana, que todos tenemos.

Para Carmen La vida negociable es una novela cervantina, porque juega con el lector continuamente y porque Landero es capaz de darle la vuelta al personaje de Hugo, si se le compara con personajes de sus novelas anteriores. No obstante, por su iniquidad, le ve también rasgos de la novela picaresca, en concreto, de La vida del Buscón de Francisco de Quevedo.

Comentamos que la historia está situada en el pasado, a partir un presente incierto (una noche de septiembre), al que se vuelve al final. Hugo, el protagonista, finge contársela a un auditorio fiel de pelucandos a los que se dirige como si fuera un actor: “Señores, amigos, cierren sus periódicos y sus revistas ilustradas, apaguen sus móviles, pónganse cómodos y escuchen con atención lo que voy a contarles”.

Sus reflexiones continuas nos permiten conocer sus pensamientos positivos: “¡Bien, bien!, me dije en cuanto me quedé a solas. Has conseguido ser tú mismo, sólo tú mismo”. Pero también su maldad y su deseo de venganza contra su madre: “Yo era un instrumento de la justicia y la castigaba por su pecado, ciertamente, y me parecía que de ese modo salía en defensa del honor maltrecho de mi padre y aún del mío propio, porque también yo me consideraba traicionado y deshonrado, pero lo más inquietante era el goce que sentía al dominar a mi madre, al torturarla con indirectas y reafirmar así mi poder sobre ella”. Y veces, se recrimina algún comportamiento, con la finalidad de darse ánimos: “Tienes que hablar más despacio, aunque tampoco está mal que te atropelles de vez en cuando”.

Comentamos que la historia de Hugo es un ir y venir continuo, del sueño a la realidad, y de la realidad al sueño, y que Luis Landero sabe ir engarzando los diferentes episodios con la habilidad propia de los grandes narradores.

Hubo discrepancias sobre si el protagonista se redime, cuando encuentra a sus padres en una residencia de ancianos, con la intención de pedirles perdón, aunque no puede hacerlo, por el deterioro cognitivo de ambos. Sí, coincidimos, en cambio, en considerar el final de la novela abierto, pues, al descubrir Hugo el cartel de la peluquería (Se vende o se traspasa) siente de nuevo el roce de la fatalidad y sabe que en ese instante se inicia un nuevo capítulo en su vida.

Nos preguntamos por el significado del título, “La vida negociable”, y lo interpretamos, en el sentido positivo, de que las personas, para vivir en sociedad, tenemos que ir adaptándonos a las circunstancias adversas, que, en ocasiones, surgen en nuestra vida; pero también en el sentido negativo de que esa capacidad de adaptación a veces nos puede llevar a justificar maldades. Ambos significados se reconocen en la novela, pues, primero, el padre justifica su comportamiento corrupto con el argumento de que todo en la vida es negociable, y después Hugo se aplica a sí mismo esta máxima, para animarse, cuando no está seguro de ser campesino.

Con respecto al tiempo histórico, sólo hay una referencia a 1990, al principio, cuando Hugo es un niño, que nos permite localizar su historia, en la España gobernada por los socialistas, donde “se estaban creando grandes fortunas como quien dice de la nada”.

En cuanto a los personajes, además del protagonista, comentamos el papel que desempeña Leo, la cual está traumatizada por el vídeo pornográfico de sus padres que vio de pequeña. Por eso, odia el matrimonio y le dan asco los hombres. Si Hugo se sitúa en el mundo de los sueños, a pesar de su mezquindad, ella representa la realidad. Así cuando éste empieza a estudiar, yendo a una academia, y alardea de lo que sabe, considerándola una ignorante, Leo le dice: “Lo que te pasa ahora con los libros es lo mismo que te ha pasado siempre con todas las cosas. Es solo humo, un poco de humo y nada más.”

Esto nos dio pie a establecer un paralelismo –con el que no todos estuvieron de acuerdo- entre La vida negociable y Don Quijote de La Mancha, pues, del mismo modo que Cervantes, dota a su personaje de los instrumentos necesarios para vivir sus aventuras, básicamente, las armas y el escudero, Landero hace lo propio con Hugo, proporcionándole el dinero, que obtiene mediante el chantaje a sus padres, y el acompañante que le ayuda a cumplir los sueños: su mujer Leo, que siempre trata de que ponga los pies en el suelo.

Marco nos pareció una víctima. Es inocente, leal y sumiso, y encuentra en Hugo un asidero para vivir en la sociedad, una persona que lo proteja de un mundo lleno de riesgos y asechanzas. Éste, en cambio, se comporta de forma cruel con su amigo.

El brigada Ferrer enseña a Hugo los fundamentos del oficio de peluquero, aunque, como él, se siente fracasado, pues había trabajado siempre en el ejército y aspiraba a un futuro mejor. Por eso, le dice, para animarle: “sufres la insatisfacción crónica que es propia de ese abismo que se abre entre lo que uno hace y lo que uno desearía hacer”.

La coronela representa la hipocresía de la clase alta, ya que muestra una imagen de esposa virtuosa y honrada que no se corresponde con la realidad.

Coincidimos en elogiar el estilo de Luis Landero, que en relación a otras novelas anteriores, se vuelve más sobrio, en aras de una mayor precisión y exactitud, aunque sin perder su brillantez habitual: “Y ahora entra en escena otra vez el silencio, su majestad el silencio, el que a veces te obliga a decir lo que no quieres y a callarte lo que anhelas decir, el urdidor de equívocos, de esperanzas, de angustias, de culpas, de las más fantásticas sugerencias e hipótesis, espada que hiere y elixir que alivia, cornadas de grillo que a veces son mortales, escaparate y trastienda donde ocultarse o exhibirse, albergue donde descansar y laberinto donde extraviarse, el comediante de las mil caras, el único capaz de decir lo indecible, el histrión desvergonzado al que no le importa hacer público lo inconfesable sin miedo ni rubor, el mago que convierte lo claro en turbio y lo inescrutable en evidente, el que con más secreta elocuencia nos define, porque tanto o más que nuestras palabras los demás nos conocen e intuyen por nuestros silencios.”

Y en particular valoramos su sentido del humor, que le permite contar la historia de un personaje indigno y malvado, como Hugo Bayo, con la distancia necesaria para que los lectores nos podamos reír de él, incluso en situaciones de violencia, como, cuando destroza la peluquería del viejo Baltasar, después de insultar a todos los que en ese momento se encuentran en ella.

Después de la sesión, los asistentes a la misma nos fuimos a comer, para celebrar la vitalidad del club de lectura, que ya ha cumplido nueve años de existencia, durante los que hemos hablado de más de ochenta obras.

Próxima lectura, como homenaje a Juan Goytisolo, escritor fallecido recientemente, su obra autobiográfica Coto vedado, de la que hablaremos el 13 de septiembre, miércoles, a las 18 horas, en la biblioteca.

Feliz verano a todos los aficionados a la lectura.

Guión de La vida negociable

 

Guión para hablar de esta novela

(Miércoles, 28 de junio, a las 11, en la biblioteca del instituto)

  1. Presentación del autor en su época
  2. Título: significado.
  3. Punto de vista: ¿cuál es la voz narradora?, ¿nos parece acertada?, ¿cómo valoramos las interpelaciones a los lectores?, ¿son creíbles sus reflexiones?
  4. Estructura
  • Externa
  • Interna: ¿en qué tiempo se sitúa la historia de Hugo?, ¿se ajusta al esquema clásico de introducción, nudo desenlace?, ¿cómo interpretamos el final?
  1. Tiempo
  • Tiempo histórico
  • Tiempo de la narración
  1. Personajes:
  • Huguito: ¿Qué rasgos le caracterizan?, ¿tiene justificación el chantaje a sus padres?
  • Su madre: ¿cómo evoluciona?
  • Su padre: ¿cuál es su evolución?
  • Leo: ¿Qué papel desempeña en la historia?
  • Marco: ¿cómo son sus relaciones con Hugo?, ¿por qué le agrede brutalmente éste?
  • El brigada Ferrer: ¿en qué se parece al protagonista?
  • La coronela: ¿qué tipo de mujer representa?
  • El viejo Baltasar: ¿qué tipo de hombre representa?
  1. Temas:
  • Los secretos: ¿qué papel juegan en la historia de Huguito?
  • El odio y la venganza: ¿tienen justificación?
  • El mundo del sueño frente al mundo real: ¿qué consecuencias tiene para el protagonista construir sueños, de forma continua?
  • El rechazo del mundo
  • La amistad: ¿en qué se fundamenta?
  • El amor: ¿cómo es el tipo de enamoramiento entre Hugo y Leo?
  • Los celos: ¿cómo surgen?
  • La hipocresía: ¿quiénes tienen un comportamiento hipócrita?
  • El cosmopolitismo
  • La corrupción: ¿comprendemos la corrupción del padre?
  • Las peluquerías: ¿qué nos parecen las ideas del brigada Ferrer sobre las peluquerías?
  • El mundo civil y el mundo militar: ¿Qué opinión nos merecen los comentarios del coronel sobre ambos mundos?
  • La decadencia frente a la modernidad
  • El tedio: “Era el tedio, el monstruo del tedio…”
  • El destino: ¿las personas tienen un destino?
  1. Estilo:
  • Características
  • Sentido del humor: ¿en qué pasajes de la novela lo reconocemos?
  • Capacidad para describir: se pueden releer las descripciones de términos abstractos, como el silencio o el tedio, como si fueran personas.
  • Capacidad para novelar, para imaginar historias, que trascienden lo personal.
  1. Paralelismos con Don Quijote de La Mancha.
  2. Algunas frases de la primera parte para la reflexión:
  • “Las cosas grandes y decisivas…” (cap. 1)
  • “y aprenderás el precio del tiempo y de las cosas…” (cap. 3)
  • “todo el mundo es cobarde por naturaleza…” (cap. 4)
  • “Aprende a aburrirte y serás feliz, me dijo un día…”
  • “Los pobres, sin embargo, no tienen secretos. Hasta en eso son pobres.” (cap. 6)
  • “El secreto del éxito es creer en sí mismo…” (cap. 9)
  1. Próxima lectura.

La dualidad de Borges

Durante las más de dos horas hablando ayer sobre El informe de Brodie, insistimos en la dualidad del escritor argentino: desde los personajes que protagonizan estos cuentos que suelen ser siempre dos, los cuales se enfrentan entre sí; pasando por la estructura dual de los mismos, pues empiezan con las circunstancias que rodean su creación, con referencias concretas a las fuentes, y a continuación se narra la historia; hasta la propia dualidad del autor, que da la imagen de un hombre erudito, racional y elitista, aunque en sus cuentos pululan seres violentos, que se dejan arrastrar por la pasiones.

En la presentación de Jorge Luis Borges, comentamos que se inscribe, dentro de la narrativa hispanoamericana del siglo XX, en la etapa de superación del realismo, que se da a partir de 1940, y que supone una renovación de la literatura anterior, con la incorporación de lo fantástico entremezclado con lo real. Son contemporáneos suyos Miguel Ángel Asturias (1899-1974), cuya novela más conocida es El Señor Presidente, que desarrolla el tema de la dictadura; y Alejo Carpentier (1904-1980), que aborda el tema de la revolución en El siglo de las luces. A los tres se les puede considerar claros precedentes del realismo mágico.

Nació en Buenos Aires en 1899, en el seno de una familia acomodada. Desde niño era un lector voraz, lo cual se vio favorecido por la nutrida biblioteca familiar. De 1914 a 1921 vive en Italia, Suiza, donde cursa el Bachillerato, y España. Se da a conocer como poeta y ensayista brillante durante los años 20 y 30, y se acaba convirtiendo en un maestro del cuento.

Fue Director de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, desde 1955 hasta 1974. A partir de este año, se dedica a pronunciar conferencias, para lo cual tuvo que superar su tartamudez y timidez, con ayuda médica. Va perdiendo progresivamente la vista hasta quedarse ciego, lo que le obliga a dictar los libros a su madre, a su mujer o algunos amigos, como Bioy Casares. A partir de los años 60, su obra es conocida en Europa y alcanza fama universal. Se le propone en varias ocasiones para el Premio Nobel, pero nunca lo consigue por razones políticas, pues mostró su apoyo al dictador argentino Videla. No obstante, Borges se lo tomó con sentido del humor: “He contraído el hábito anual de esperar y no alcanzar el Premio Nobel. Es uno de los pocos placeres que me quedan en la vejez”.

Fue un hombre muy inteligente, políglota (dominaba, además del español, el francés, el inglés y el alemán) y de enorme cultura. Escribió poesía y ensayo, pero destacó sobre todo por sus cuentos, que se pueden dividir en dos etapa:

• Antes de la ceguera, a la que pertenecen: Historia universal de la infamia, El jardín de senderos que se bifurcan, Ficciones, El Aleph.

• Después de la ceguera, que incluye: El Informe de Brodie y El libro de arena. En estos dos volúmenes se aprecia una mayor presencia de lo oral.

Sus cuentos se caracterizan por que nos ponen en contacto con lo excepcional, con lo insólito, a pesar de que se basan todos en experiencias personales, en pasiones, las cuales son sólo un punto de partida para crear ficción, introduciendo modificaciones.

Borges une en sus cuentos –en palabras de Ricardo Piglia- la civilización y la barbarie, porque en su familia están ambas tradiciones: por parte de la madre hay antepasados “soldados y estancieros”; y el padre tenía, como decíamos, un nutrida biblioteca. Así, en cualquiera de los relatos que integran El informe de Brodie, parte siempre de lo que ha leído o de lo que ha oído, para a continuación contarnos historias, caracterizadas por la violencia y las pasiones.

Finalmente, en la presentación, señalamos una serie de elementos comunes a todos los cuentos: temas, como la ética, el tiempo, la muerte o la preocupación por el destino; el punto de vista que corresponde predominantemente a una persona de clase social baja, la cual nos narra la historia en primera persona, dando así mayor credibilidad a la misma; los personajes que suelen ser criollos, por su origen europeo, y gauchos, por su integración en Argentina; etc.

El turno de opiniones lo comenzó María, quién había leído el libro hace muchos años y recordaba sobre todo “El evangelio según Marcos”, con un final que le pareció y le ha parecido, en esta nueva lectura, extraordinario. Recordó una frase de Borges, que se le había quedado grabada: “Mi relato será fiel a la realidad o, en todo caso, a mi recuerdo de la realidad, lo cual es lo mismo”.

A Miguel los cuentos le habían gustado sobre todo por su tono épico y primario, con episodios de violencia, venganza y muerte, que le recuerdan a obras clásicas, como la Odisea y la Ilíada de Homero, y la Biblia.

Enrique reconoció la presencia de estos temas universales, que además son tratados por Borges con concisión y brillantez lingüística; pero no le ve a estos cuentos tanto valor e interés, porque tienen todos la misma estructura y los personajes nos quedan muy lejanos.

Para Víctor El informe de Brodie merece una relectura reposada, porque la que él ha hecho ha sido demasiado precipitada y superficial.

Benito manifestó que le habían gustado los cuentos, en especial: “La intrusa”; “El encuentro”, donde los objetos adquieren valor en función de a quién han pertenecido; “El duelo”, con la idea fantástica del artista que pinta únicamente para otra persona, de tal forma que, cuando esta muere, deja de pintar; y “El informe de Brodie”, que le había recordado a la película “Apocalypto”, por sus planteamientos antropológicos.

Inés reconoció que le había costado mucho entender el libro por el lenguaje en el que está escrito, con abundantes argentinismos y términos del lunfardo, que es la jerga propia de los que viven en los barrios bajos de buenos Aires.

Lola comentó que había hecho una lectura demasiado rápida y que, aunque el prólogo le había despertado muchas expectativas, no le habían gustado especialmente los cuentos. Sobre todo le chirriaba el contraste entre la erudición y el elitismo del autor, y las historias violentas que escribe.

Para Carmen el problema había sido leerlo en formato PDF en el ordenador. Aparte de este inconveniente, reconoció que se perdía en las historias de gauchos, aunque le habían gustado los hilos sueltos que deja Borges en un cuento y que vuelve a coger en otros, como las referencias a la Biblia. Ello exigiría una segunda lectura, que nos permitiría entenderlos en su totalidad.

Todos coincidimos en nuestra admiración hacia el primer relato del libro, “La intrusa”, cuyo título está cargado de significado, pues hace referencia a Juliana, mujer que se entromete en la vida de los dos hermanos. La construcción del mismo y, en particular, su final sorprendente, nos parecieron magistrales por la concisión:

“Hoy la maté –le dice Cristián a Eduardo-. Que se quede aquí con sus pilchas. Ya no habrá más perjuicios.
Se abrazaron, casi llorando. Ahora los ataba otro vínculo: la mujer tristemente sacrificada y la obligación de olvidarla”.

“El indigno” genera la intriga desde el principio, pues se presenta como un secreto que le quiere revelar el personaje Santiago al autor: la indignidad de su propio comportamiento.

La “Historia de Rosendo Juárez” tiene antecedentes en la literatura de Borges, que la contó antes en Historia Universal de la infamia; pero ahora cambia el punto de vista narrativo en favor del protagonista, quien cuenta la verdad de su historia: tomó la decisión de no pelear contra el Corralero, porque se reconoció a sí mismo en él, tomando conciencia de la falsedad de la vida de matón que había llevado hasta entonces.

“El encuentro” fue otro de los relatos elogiado por todos, de nuevo por la cuidada construcción del mismo. Prueba de ello es que el protagonismo que alcanzan las armas al final se anuncia en la visita del narrador al interior de la casa, donde el dueño de esta le explica cómo los cuchillos exhibidos en la vitrina se habían hecho famosos por las personas que los habían usado. Por eso, se afirma en los últimos párrafos: “Maneco Uriarte no mató a Duncan; las armas, no los hombres pelearon. Habían dormido, lado a lado, en la vitrina, hasta que las manos las despertaron”.

También en “Juan Muraña” desempeñan un papel principal las armas, en concreto la que utilizaba el cuchillero más mentado de Palermo. Y de nuevo, encontramos señales –la pesadilla que tiene el narrador Trápani- que nos informan sobre el final sorprendente.

“La señora mayor” es un buen ejemplo de cómo a Borges, con frecuencia, le interesaba, más que la historia, lo que rodea a esta o, como en el caso de este cuento, el espacio donde vive la protagonista, que es descrito con detalle, dándonos a entender que vivía en otra época.

En el titulado “El duelo”, nos alejamos del mundo de la violencia, aunque el título parezca sugerir lo contrario; pero vuelve a brillar el escritor argentino con un final magnífico: la relación entre las dos pintoras, Clara y Marta, es en realidad un duelo en la sombra, que finaliza también en la sombra, sin vencedora ni vencida; pero que da sentido a sus vidas. De hecho, fallecida una de ellas, la otra deja de pintar.

Desmesurado y muy próximo al humor nos pareció “El otro duelo”, donde los dos gauchos, que son enemigos acérrimos, acaban enfrentándose de la forma más extravagante: en una carrera que deben correr, después de haber sido degollados.

En “Guayaquil”, se establece una doble paralelismo: entre los generales Bolívar y Santa Cruz, que se reunieron en esta población de Ecuador, para hablar sobre la forma de gobierno de los nacientes estados americanos; y entre los profesores Borges y Zimerman, que se reúnen para decidir quién va a publicar las cartas de Bolívar. En ambas contiendas dialécticas, vence el que más voluntad demuestra, con claro guiño a la filosofía de Schopenhauer.

La historia que se cuenta en “El evangelio según Marcos” es, en opinión de Borges, la mejor de la serie, y, la verdad, es que a los que participamos ayer en la sesión del club de lectura, también nos parecen admirables los sucesos que se cuentan, sobre todo cómo Baltasar Espinosa, el protagonista, que únicamente pretendía distraer a los Gutres, al leerles en alto este texto religioso, consigue poco a poco evangelizarlos, es decir, que estos le confundan con Jesucristo, lo cual nos lleva al desenlace fatal.

Finalmente, comentamos el relato que da título al libro, que describe la vida de los Yahoos, cuyas costumbres están en las antípodas de las nuestras, porque se trata de un pueblo bárbaro, cuyos habitantes viven en las ciénagas, se llaman arrojándose fango o revolcándose por el suelo, beben leche de gato y de murciélago, se ocultan para comer o cierran los ojos, devoran los cadáveres de los hechiceros, o mutilan a su rey, cortándole los brazos y las piernas; pero, al mismo tiempo poseen instituciones, usan un lenguaje basado en conceptos genéricos, creen en la raíz divina de la poesía o afirman la verdad de los castigos y de las recompensas; es decir, representan la cultura, como la representamos nosotros, pese a nuestros muchos defectos. Mayor canto a la tolerancia, imposible.

 

Próxima lectura: La vida negociable, última novela de Luis Landero. Hablaremos de ella el miércoles, 28 de junio, a las 11 de la mañana, en la biblioteca.

Guión sobre El informe de Brodie

GUIÓN PARA LA SESIÓN DEL CLUB DE LECTURA
IES GRAN CAPITÁN
(Sesión del día 26 de abril, miércoles, a las 18:30, en la biblioteca)

1. Presentación del autor en su época.
2. Opinión breve sobre el libro.
3. Elementos comunes a todos los cuentos: temática, estructura, intertextualidad, realismo, espacio, tiempo…

4. “La intrusa”

4.1. Título: significado etimológico.

4.2. Temas:
• El amor prohibido.
• El machismo.
• La violencia, como último recurso para solucionar los problemas.

4.3. Personajes:

• Cristián
• Eduardo
• Juliana

4.3. Punto de vista.
4.4. Espacio: ¿influye en el desarrollo de la historia?
4.5. ¿Cómo interpretamos el final?

5. “El indigno”

5.1. La intriga: ¿cómo se genera?
5.2. Temas:

• El paso del tiempo:
• El desprecio a los judíos.

5.3. Narratario o personaje a quien se dirige el narrador

6. “Historia de Rosendo Juárez”

6.1. Antecedentes en la propia literatura de Borges.
6.2. Punto de vista.
6.3. Intriga: ¿cómo se genera?
6.4. Desenlace: ¿quién dice la verdad?, ¿el protagonista se comporta cobarde o valientemente?
6.5. Temas:

• La pobreza, la ignorancia y la violencia, en una relación de causa-efecto.
• El metalenguaje.

7. “El encuentro”

7.1. Punto de vista.
7.2. Temas:

• El tiempo.
• La violencia.

7.3. Semejanzas y diferencias entre Uriarte y Duncan:
7.4. Paralelismo entre Uriarte y Macbeth:
7.5. ¿Por qué se dice al final que no pelearon ellos sino las armas? ¿Cuál es la doble moraleja?

8. “Juan Muraña”

8.1. Punto de vista
8.2. Personajes:

• Juan Muraña
• Borges
• Trápani
• La tía florentina
• El cuchillo

8.3. Temas:

• La pasión y el instinto.
• La razón.

9. “La señora mayor”

9.1. Punto de vista.
9.2. Tiempo narrativo.
9.3. Temas:

• Los héroes nacionales y la trascendencia de lo heroico.
• El mundo de las apariencias:
• La fama:

9.4. Personajes:

• Mariano Rubio
• El tirano
• María Justina

9.5. Desenlace: ¿cómo lo interpretamos?

10. “El duelo”

10.1. Título: ¿cuál es su significado?
10.2. Personajes:

• Clara Glencairn:
• Marta Pizarro:
• Nélida Sara:

10.3. Temas:

• La rivalidad entre Clara y Marta

11. “El otro duelo”

11.1. Tema: el odio acumulado.
11.2. Personajes:

• Manuel Cardoso
• Carmen Silveira

12. “Guayaquil”

12.1. Temas:

• El problema de la identidad
• La realidad histórica y la ficción

12.2. Punto de vista:
12.3. Personajes:

• Profesor argentino
• Profesor alemán

12.4. Capacidad de sugerir lo que va a suceder:
12.5. Paralelismo entre el encuentro de Bolívar con Santa Cruz y el de los dos profesores universitarios.

13. “El evangelio según San Marcos”

13.1. Estructura:
13.2. Temas:

• La transtextualidad.
• Analogías libro-vida y lectura-muerte.
• El lector como personaje perdido:

13.3. Paralelismo entre Espinosa y Jesucristo. ¿Qué rasgos los identifican?
13.4. ¿Por qué los Gutres lo identifican con Jesucristo?
13.5. ¿Qué circunstancias propician esta identificación?
13.6. Desenlace: ¿cuándo intuimos lo que va a suceder?

14. “El informe de Brodie”

14.1. El nombre de “Yahoos”.
14.2. Estructura.
14.3. ¿Qué se atreve a sugerir el informe de Brodie?
14.4. ¿Por qué se caracteriza la forma de vida de los Yahoos?

15. Próxima lectura.

 

Vigencia de Utopía

Ayer, en la sesión del club de lectura, coincidimos en que este libro de Tomás Moro tiene plena vigencia, por el tipo de sociedad ideal que describe, a pesar de algunas contradicciones.

Enrique se encargó de presentar al autor (1478-1535), un intelectual, de amplísima cultura, nacido en el seno de una familia noble. Estudió en la Universidad de Oxford, y ejerció como jurista en la corte inglesa. Dominaba varios idiomas, incluido el latín, y fue pensador, teólogo, político, humanista, escritor, poeta, profesor, abogado y juez. Como miembro del parlamento, defendió posturas contrarias a la tiranía. En su experiencia como abogado, reflexionó sobre la injusticia en el mundo, inspirándose en intelectuales humanistas, como Erasmo de Rotterdam, y en filósofos, como Platón. Enrique VIII, que se sintió atraído por su valía intelectual, le nombró sucesivamente: miembro del Consejo Privado, portavoz de la Cámara de los Comunes y Canciller. Pero Tomás Moro acabó enfrentándose al monarca por motivos de conciencia, cuando éste anuló su matrimonio con Catalina de Aragón y se casó con Ana Bolena, rompiendo relaciones con el Vaticano y exigiendo al clero inglés un sometimiento a su autoridad. Fue encerrado en la Torre de Londres y decapitado en 1535. La Iglesia Católica le nombró Santo en 1935, por actuar consecuentemente con su fe religiosa, hasta el extremo de entregar su vida por ella.

Su principal obra es Utopía, publicada en Latín, en 1516, que significa etimológicamente “no lugar”, porque describe una sociedad deseable, pero de muy difícil realización.

En el turno de opiniones, Inés aludió a la actualidad total de este libro, por los valores que contiene y que ella comparte: la solidaridad entre las personas, la defensa de la paz, el cuestionamiento del dinero, las viviendas colaborativas, etc.

Lola valoró Utopía sobre todo por el contenido, aunque, en su opinión, se abordan demasiados temas, lo cual le exigiría una lectura más reposada.

Benito reconoció que no le había entusiasmado. Además, no consideraba que fuese un libro original, porque ya antes, desde Platón, se habían expresado ideas parecidas. Añadió que a Tomás Moro, con el descubrimiento de América, probablemente le llegaron noticias sobre comunidades indígenas que vivían en un tipo de sociedad similar a la que se describe en la isla, sin darle importancia al oro ni al dinero, y compartiendo todos los bienes. Señaló algunas incoherencias, como por ejemplo: entre la forma de vivir del autor y la que se describe en Utopía; la crítica que hace éste de la guerra y, al mismo tiempo, su justificación en determinadas circunstancias; etc. Finalmente, recomendó la película Un hombre para la eternidad, dirigida por Fred Zinnemann, que se cuenta la vida de Tomás Moro.

Miguel también aludió a la falta de originalidad y a las contradicciones que había encontrado en la obra. No obstante, consideró que, aunque a él no le gustaría vivir en Utopía, en la época de su publicación, inicios del siglo XVI, fue una obra revolucionaria, por el tipo de sociedad que plantea, que contrasta con la que existía entonces.

A Paco, aunque la primera parte le había resultado complicada de leer, la segunda, en cambio, había conseguido interesarle bastante. En su opinión, este libro de Tomás Moro sigue un camino iniciado por los filósofos griegos.

Finalmente, a Carmen no le había gustado, porque, actualmente, le apetece leer para disfrutar. Además, le parece un libro repetitivo y farragoso, que formalmente no aporta nada.

En el análisis de Utopía, comentamos que pertenece al género del diálogo, cultivado en Grecia por Sófocles y Platón, y que no tiene como finalidad la representación sino el análisis de un tema, en este caso el de una sociedad ideal para vivir.

Consta de dos partes: la primera es un diálogo de Tomás Moro con otros personajes, entre los que sobresale Rafael Hitlodeo, que es el que ha visitado Utopía; y la segunda, un monólogo, donde este personaje describe la forma en que está organizada la isla.

Entre los temas que se plantean, en la primera parte, destacamos:

• El papel de los intelectuales en la política, sobre el que hay dos posturas contrapuestas: la de Rafael Hitlodeo, que es partidario de la libertad e independencia del intelectual, con respecto al poder establecido, con el fin de llevar una vida sin sobresaltos; y la de Tomás Moro, para quien el intelectual debe ejercer como consejero de príncipes y reyes, para ser útil a la sociedad.

• La crítica a los reyes y a los nobles, que están más preocupados por ampliar su poder y aumentar sus rentas, que de gobernar el territorio que poseen, buscando el bienestar de sus súbditos.

Además, son derrochadores y viven entregados al ocio y los placeres, y explotan a los campesinos que trabajan para ellos.

• Y la delincuencia, tema que es abordado con extraordinaria sensatez, pues se llega a la conclusión de que la causa de la misma es la pobreza, porque la mayor parte de las personas roba por necesidad. Por eso, no son eficaces penas terribles para evitarla, sino una mayor justicia social.

La segunda parte comprende la descripción de la isla de Utopía, que se rige por una serie de principios generales, los cuales se pueden compartir: lo más importante es la búsqueda de la felicidad de los ciudadanos, de acuerdo con la razón; el bien común está por encima de los intereses particulares; todas las cosas se comparten, lo cual es incompatible con la propiedad privada; etc.

Sin embargo -y en esto coincidimos todos los presentes- lo difícil es la materialización de esos principios de justicia social, pues todos los intentos de llevarlos a cabo, hasta la fecha, incluidos los regímenes comunistas, han fracasado.

En la misma línea utópica, se sitúa la organización de esta isla, en los diferentes ámbitos:

a) Social:

• No hay diferencias sociales entre pobres y ricos.
• A cada uno se le da lo que necesita para vivir.
• La sanidad y la educación son universales.
• El suicidio y la eutanasia están permitidos, cuando la enfermedad es incurable, con grandes y constantes dolores

Nos sorprendió especialmente el reconocimiento de estos derechos a morir con dignidad, que son propios de sociedades avanzadas.

b) Económico:

• Se desdeña el dinero, porque provoca engaños, robos, enemistades, etc.
• La ocupación principal, tanto para mujeres como hombres, es la agricultura.
• La jornada laboral es de 6 horas, que son suficientes para lograr lo necesario para vivir, aunque se debe tender a su reducción, con el fin de cultivar el entendimiento.

También nos pareció de plena vigencia este último punto, porque, en un tiempo relativamente breve y como consecuencia del extraordinario desarrollo tecnológico, los puestos de trabajo disminuirán y no habrá mas remedio que disminuir la jornada laboral y redefinir el tiempo libre.

c) Judicial:

• Existen pocas leyes, pero eficaces.
• Las penas son proporcionales a los delitos y se redimen, si hay arrepentimiento.
• En Utopía impera la justicia, porque, al no existir la propiedad privada ni el dinero, nadie se aprovecha de nadie.

El principio de proporcionalidad, igualmente, lo consideramos propio de sociedades democráticas avanzadas, pues está recogido incluso en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

d) Religioso:

• Se reconoce la libertad religiosa, lo cual es un síntoma de tolerancia, en una época caracterizada justo por lo contrario.
• Se rechaza la crueldad contra los animales, por lo que tienen prohibida la caza.

Comentamos que hay aspectos en Utopía que entran en contradicción con la sociedad tolerante y respetuosa que se describe: la mujer es considerada inferior al hombre, al que debe obediencia como hija o como esposa, aunque, al mismo tiempo, se le reconoce el derecho al divorcio y al libre desarrollo de sus capacidades; tienen esclavos, aunque esta condición la adquiere el que incumple la ley, que en vez de ser encarcelado se le adjudica a una familia, con lo que desempeña una función social y, así, además, puede redimir su pena.

En resumen, valoramos positivamente las ideas sobre una sociedad ideal, que expone Tomás Moro, en este libro, guiándose por las luces de la razón, aunque lamentablemente no se han materializado, quizá porque, como señaló Miguel, nunca se ha cumplido la máxima de Cicerón: “Homo bonus et honestos peritus”, es decir, “Hombre bueno y honrado, experto en hablar”.

El próximo libro que vamos a leer es El informe de Brodie de Jorge Luis Borges. Hablaremos de él el próximo 26 de abril, miércoles, a las 18:30.

Guión para hablar sobre “Utopía”

Guión para la sesión del club de lectura del día 5 de abril, a las 17:30, en la Biblioteca

IES Gran Capitán

1. Presentación del autor en su época.
2. Opinión breve sobre el libro.
3. El título de Utopía.
4. Precedentes y fuentes.
5. Intencionalidad.
6. Estructura.
7. Temas.

7.1. Libro primero:

7.1.1. Las relaciones entre filosofía y política: papel de los intelectuales.
7.1.2. La delincuencia, sus causas y las formas de castigarla.
7.1.3. La pena de muerte.
7.1.4. Crítica a la monarquía y a la nobleza.
7.1.5. La inutilidad de los ejércitos permanentes.
7.1.6. Defensa de la paz frente a la guerra.
7.1.7. La propiedad privada, como causa de los males de la sociedad.

7.2. Libro segundo: la isla de Utopía.

7.2.1. Descripción geográfica.
7.2.2. Principios generales: la felicidad de los ciudadanos; el bien común; et.
7.2.3. Organización social: la inexistencia de las diferencias sociales; la universalidad de la sanidad y la educación; etc.
7.2.4. Organización familiar: el tipo de vivienda; la autoridad del hombre mayor; la prohibición de las relaciones prematrimoniales y del adulterio; la indisolubilidad del matrimonio; el machismo; etc.
7.2.5. Organización económica: el desprecio del dinero; la supresión de la propiedad privada; la agricultura como base de la economía; la jornada laboral reducida; etc.
7.2.6. Organización política: principios de la democracia directa en la elección del príncipe y los representantes; el rechazo de la guerra; el ejército de mercenarios; la existencia de esclavos; etc.
7.2.7. Organización judicial: la escasez de leyes; la elección democrática de los magistrados; la proporcionalidad de las penas; la prevalencia de la justicia; etc.
7.2.8. Comercio interior y exterior: la compensación entre unas ciudades y otras; las ventas a otros países a precios moderados.
7.2.9. Religión y ética: la libertad religiosa; la aceptación del suicidio y la eutanasia; etc.

8. Trascendencia del libro Utopía: el socialismo utópico; las comunas anarquistas; las distopías; etc.
9. Frases para la reflexión:

• Tu buen amigo Platón decía que los reinos serían felices si los reyes filosofaran y los filósofos reinaran.

• Tanto la riqueza como la libertad hacen aguantar con menos paciencia las leyes duras e injustas. Por el contrario la indigencia y la miseria embotan los ánimos y quitan a los oprimidos el talente de la libertad.

• La experiencia ha demostrado claramente lo equivocado de quienes piensan que la pobreza del pueblo es la salvaguarda de la paz.

• ¿No será siempre inepto un médico que no sabe curar una enfermedad sino a costa de otra? Lo mismo se ha de pensar de un rey que no sabe gobernar a sus súbditos sino privándolos de su libertad.

• El hecho es que de la utilidad que la naturaleza ha dado al oro y a la plata, los hombres podemos privarnos sin quebranto alguno.

10. Próxima lectura.

Una novela que no deja indiferente

A ninguna de las personas que asistimos el pasado miércoles al club de lectura nos ha dejado indiferente Intemperie: a unos les ha hecho sufrir y a otros nos ha conmocionado, pero todos coincidimos en que es difícil quitarse esta novela de la cabeza, una vez que se ha leído. Este probablemente es el motivo principal –resumió Benito al final de la sesión- por el que le dedicamos dos horas de intenso debate, en la biblioteca, que se prolongó después tomando una cerveza en un bar cercano al instituto.

En la presentación, recordamos que el autor de la misma, Jesús Carrasco nació en Olivenza (Badajoz) en 1972, aunque su familia se trasladó a Torrijos (Toledo) donde su padre ejerció como maestro. Se licenció en Educación Física, pero actualmente trabaja, en Sevilla, como redactor publicitario, actividad que compagina con la escritura.

Intemperie, que es su primera novela, ha sido acogida con entusiasmo por los lectores y por la crítica, y ha recibido numerosos premios: mejor Libro del Año 2013, concedido el Gremio de Libreros de Madrid; Premio de Cultura, Arte y Literatura de la Fundación de Estudios Rurales; English PEN Award y el Prix Ulysse a la Mejor Primera Novela; etc. Además, se ha editado en trece países diferentes.

Entre los comentarios que se han vertido sobre ella, destacamos las siguientes:

“Si tuviera que describirlo diría que estamos ante la riqueza de Miguel Delibes y la fuerza de Cormac McCarthy, fundidas en una voz propia” (Elena Ramírez, Seix Barral)

“Novela de formación que habla de la esencia de la vida con profundidad y sutileza… Una historia universal” (Mariagrazia Mazzitelli, editorial Salani, Italia)

“La maravillosa primera novela de un nuevo autor de enorme talento. Una prosa excelente, un texto realmente especial, cautivador” (Natalie Buchholz, editorial Klett-Cotta, Alemania)

“Una novela increíblemente conmovedora y poderosa… y un autor de gran talento con una escritura excepcional” (Michal Shavit, editorial Harvill Secker, Reino Unido)

Abrió el turno de opiniones Carmen Jurado a quien le había sobrecogido su lectura, porque el tema que aborda es de una gran dureza. Igualmente, elogió la capacidad de Jesús Carrasco para sugerir y para dejar en el aire interrogantes, que quisiéramos poder contestar, como el destino de su joven protagonista.

También leyó fragmentos de correos electrónicos sobre la novela, que había intercambiado con Pilar Tolosa, antigua compañera de departamento, donde se recoge la opinión de esta:

“Comencé la relectura –en formato digital- con avidez, con casi todo olvidado porque es imposible recordar de esa novela algo que no sea redondo, entero, …no puede uno ir viendo los “casi movimientos”, uno a uno de esa pobre criatura. La primera impresión, el primer juicio que se me ocurría hacer de esta obra es la riqueza de léxico, el dominio de todo aquel cerrado mundo del abandono y la pobreza. Te confieso que sigo sin entenderla del todo. ¿Qué se está denunciando en el fondo?¿Qué relaciones hay, ha habido”, de qué talante y cómo entre los diversos personajes que son exactamente tres? ¡Cuánto me gustaría ahora estar bien cerca para poder charlar sobre esto! Termino contándote que el “vicio” me arrastró hasta el capítulo cuarto, después del cual y de reprenderme a mí misma duramente, cerré el ordenador, me puse mi “parka” cordobesa-conquense y me fui a la Biblioteca a pedir el libro. Sigo igual de impresionada, ya con él acabado”.

A Víctor, igualmente, le había suscitado muchas preguntas la lectura de Intemperie, y su estética le había recordado al western, por la violencia de lo que se cuenta, y por los personajes, que se mueven en un espacio indómito y se pueden distribuir en dos grupos: los que representan el bien y los que se aprovechan de éstos, para satisfacer sus deseos.

Inés comentó que se creía la novela “de pe a pa”, porque refleja muy bien la sociedad de la posguerra: la dureza de la vida en el campo, la capacidad de resistencia ante la adversidad, la violencia soterrada, etc. Añadió que estaba convencida de que hay una historia real detrás de ella, porque sabe a auténtica, a algo vivido.

A Carmen, madre del AMPA, le había gustado la forma en que está escrita, por ejemplo, cómo se describe a los personajes. Y en cuanto al contenido, le había parecido una historia sobrecogedora, sobre todo, porque nos lleva a imaginarnos el terrible sufrimiento del niño.

Enrique también manifestó su admiración por los personajes, muy bien trazados, y por el conocimiento que demuestra el autor de la vida en el campo, aunque no se acababa de creer que la hayan traducido a tantos países.

A Benito le había interesado sobre todo la primera parte, por el vocabulario rural, que le había hecho recordar su propia infancia. En la segunda parte, en cambio, le parece poco creíble el personaje del niño, porque los pensamientos que vamos conociendo de él, son más propios de un adulto.

Miguel comentó que hay un exceso de descripción en esta novela y que a él personalmente su lectura le había angustiado, por la historia tremenda que cuenta, pero no le había emocionado. En su opinión, Intemperie se resume en la portada del libro, donde se pueden ver los dos elementos más importantes: el título y la imagen de la cabra.

Para María predominan dos sentimientos en la misma, que te invitan a seguir leyendo: la indefensión no sólo del niño sino de mucha gente que vivió en aquella época, y el dolor que causa esta indefensión; no obstante, reconoció que a veces tenía que parar de leer, porque no podía seguir, dada la dureza de la historia.

Lola, finalmente, comentó que esta novela le había recordado a Los santos inocentes de Miguel Delibes, por el tipo de sociedad cerrada y opresiva que refleja; y añadió que al principio le había costado mucho leerla; pero que luego le había enganchado, porque la historia de supervivencia que cuenta le parece universal.

En el debate propiamente dicho, nos preguntamos por el significado del título, que se explica en un pasaje de la novela:

“La intemperie le había empujado mucho más allá de lo que sabía y de lo que no sabía acerca de la vida. Le había llevado hasta el mismo borde de la muerte y allí, en medio del campo del terror, él había levantado la espalda en lugar de poner el cuello. Sentía que había bebido la sangre que convierte a los niños en guerreros, y, a los hombres, en seres invulnerables.”

Comentamos el punto de vista de narrador omnisciente, que le permite a Jesús Carrasco introducirse, por ejemplo, en los pensamientos del niño y mostrárnoslo como si fuera un adulto.

También la estructura “in medias res”, pues se desconoce lo que ha sucedido antes de que el protagonista huya de su pueblo, aunque, a medida que avanza la novela, se irá desvelando.

Precisamente, este inicio en mitad de la historia genera la intriga en los lectores, pues hace que nos preguntemos sobre la causa de esta huida, que conoceremos a través de señales, hábilmente distribuidas:

  • “Afinó el oído cuanto pudo sin hallar rastros de la voz del alguacil, y hasta esa ausencia le dio miedo” (pág. 12)
  • “El chico conocía bien ese sidecar. Había ido muchas veces en él, cubierto con una manta polvorienta…” (pág. 22)
  • “El recuerdo de la voz del alguacil le rajó los ojos y sintió que era sangre lo que comenzaba a brotar por las rendijas inflamadas de sus párpados.” (84)
  • Cuando accidentalmente ve el glande del cabrero, “el chico salió corriendo y se perdió en la oscuridad.” (pág. 89)
  • Cuando oye al alguacil hablar con el viejo, “sintió que se le erizaba el pelo de la nuca. Notó un calor acuoso bajándole por sus piernas tiesas y cómo se le empapaban las botas…” (pág. 96)

El espacio árido y seco por donde se mueve el niño se corresponde con su soledad radical, y condiciona su vida y la de los demás personajes. Por eso, el final abierto, con las gotas de lluvia que empiezan a caer, anuncia un futuro venturoso para él:

“El cielo repleto de nubes grises en medio de la mañana y una luz transparente que perfilaba los objetos, otorgándoles una nitidez que no recordaba. Las gotas gruesas que se partían contra el suelo polvoriento y que no penetraban en él… Caminó unos metros frente a la fachada y dejó el recipiente en el suelo. Luego volvió a la puerta y allí permaneció mientras duró la lluvia, mirando cómo Dios aflojaba por un rato las tuercas de su tormento.”

Hablamos de la similitud de Intemperie con Lazarillo de Tormes, pues en ambas se describe un proceso de aprendizaje de la vida, aunque con resultados diferentes: mientras que el protagonista de la segunda de las novelas citadas acaba en la indignidad, al casarse con la barragana del arcipreste, el de la primera, en cambio, que podía haberse convertido en un ser violento, a causa de los abusos sexuales sufridos, intuimos que va a ser una persona buena y solidaria.

Sobre la ausencia de nombres que identifiquen a los personajes, entendimos que es un acierto, porque representan arquetipos: unos, como el niño y el cabrero son personas damnificadas, víctimas de la sociedad opresiva en la que viven, y otros, como el alguacil, ejercen contra estos la violencia y la opresión.

Finalmente, nos referimos a la brillantez del estilo en el que está escrita Intemperie, con descripciones precisas y detalladas, como la del aparejo del burro, y narraciones muy cinematográficas, como la llegada del alguacil y sus ayudantes a las ruinas del castillo, donde se encontraban el niño y el cabrero:

“El pastor los recibió de pie. Se quitó el sombrero y asintió con la cabeza en señal de bienvenida. Uno de los jinetes le devolvió el saludo tocándose la punta de la gorra. El otro, un tipo con la barba rojiza, ya recorría los contornos con la mirada… El alguacil apagó la moto y, a pesar de que las cabras seguían balando y meneando sus cencerros, el viejo sintió como si se hubiera hecho el silencio absoluto. El hombre se sacó los guantes de cuero y los colocó uno junto a otro sobre el borde interior de la carrocería del sidecar. Los dedos hacia dentro y los largos manguitos de cuero colgando por fuera. Luego, sin bajarse de la moto, se quitó las gafas elásticas, se abrió el verdugo del casco y se descubrió. Tenía el pelo empapado de sudor…”

Próxima lectura, a propuesta de Enrique, Utopía de Tomás Moro, de la que hablaremos el 5 de abril, miércoles, a las 17:30.